Los modelos de pronóstico siguen mostrando una amplia gama de pronósticos para una posible tormenta invernal entre el domingo por la noche y el lunes, por lo que las proyecciones oficiales de nevadas se mantienen conservadoras por ahora. Si bien algunas previsiones sugieren la posibilidad de nevadas más intensas, la confianza sigue siendo baja, especialmente al este de las montañas y por debajo de los 457 metros.

El Servicio Meteorológico Nacional actualmente prevé una nevada de 1 a 2 pulgadas para gran parte de la región, aunque técnicamente la estimación probabilística abarca desde casi cero hasta totales mucho mayores. Esa amplia gama de 0 a 10 pulgadas en sus diferentes mapas es de donde proviene la broma habitual, pero refleja incertidumbre más que un rango de pronóstico realista.

Según el análisis del meteorólogo del NWS, las ejecuciones recientes del modelo muestran una ligera consistencia, pero persiste la incertidumbre relacionada con la trayectoria de la tormenta, su fuerza y la disponibilidad de aire frío. La mayoría de las proyecciones indican un sistema de baja presión desde el sureste hacia la costa de Carolina del Norte antes de desplazarse mar adentro cerca de Delmarva entre la noche del sábado y el domingo. Pequeños cambios de tan solo 40 a 80 kilómetros podrían marcar la diferencia entre escasa o nula precipitación invernal o un evento de mayor impacto, especialmente a lo largo y al este de la I-95.

Los escenarios de mayor precipitación de nieve siguen vinculados a soluciones atípicas, principalmente del GFS y sus miembros, que siguen pronosticando 25 cm o más en algunas zonas de la región. Sin embargo, la mayoría de las demás previsiones, incluyendo los modelos europeos, UKMET, NAM, canadienses y la Combinación Nacional de Modelos, respaldan un resultado más moderado y mantienen los totales mucho más bajos, especialmente cerca de la costa.

Los meteorólogos del NWS describen tres escenarios principales: una tormenta que se desarrolla demasiado tarde y demasiado lejos de la costa, con poco impacto; un sistema de alta mar más débil que aún trae algo de nieve a través de una vaguada invertida; o una depresión más fuerte que se acerca a Delmarva y produce nevadas más generalizadas. Por el momento, no se puede descartar ninguno de estos escenarios.

Con el sistema aún a unas 60 horas de distancia, el Servicio Meteorológico Nacional recomienda esperar a ver qué ocurre. Si bien no hay indicios de una reacción exagerada, se recomienda contar con preparativos básicos para el clima invernal en caso de que un pronóstico más severo parezca más probable.


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