Maryland Fiscal General Anthony G. Brown anunció un acuerdo con varios concesionarios de automóviles Lindsay, incluido Lindsay Ford de Wheaton, resolviendo los cargos civiles presentados por la División de Protección al Consumidor del estado en coordinación con la Comisión Federal de Comercio.
El caso también involucra a Lindsay Chevrolet en Woodbridge, Virginia; Lindsay Chrysler, Dodge, Jeep, Ram en Manassas, Virginia; Lindsay Management Company; y varios ejecutivos de la compañía. La demanda alega que los concesionarios engañaron a los consumidores para que pagaran precios superiores a los anunciados para los vehículos.
Según la Fiscalía General, el acuerdo obliga a los demandados a reembolsar a los consumidores que pagaron más de los precios anunciados por la compra o el arrendamiento de vehículos, así como por productos o servicios adicionales no acordados o presentados como obligatorios. Si bien aún se está determinando el monto total del reembolso, las autoridades estiman que podrían ser elegibles más de 75 millones de dólares en cargos a los consumidores. El caso, que se encuentra pendiente ante un tribunal federal en Virginia, está sujeto a la aprobación judicial.
Según el acuerdo, los concesionarios tienen prohibido de forma permanente falsear los precios de los vehículos, las tarifas, las condiciones de financiación y si los extras son opcionales o obligatorios. Asimismo, deben revelar claramente el precio total por adelantado y obtener el consentimiento informado antes de cobrar por cualquier producto o servicio. Un administrador externo se pondrá en contacto con los consumidores que cumplan los requisitos para gestionar los reembolsos, y los demandados han acordado pagar 3,1 millones de dólares al estado como parte del acuerdo.
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